Reseña: Los Versos del Olvido – Que no se te olvide acordarte.

“El anciano cuidador del cementerio (Juan Margallo) en “Los Versos del Olvido” gana y pierde constantemente por su memoria.”

¿Recuerdas la primera vez que hiciste un gol? ¿Tu primer cigarro? ¿Ese primer espasmo viendo algo que te asustó en la tele? Hay muchas “primeras veces” que recordamos, como tantas otras que no. Hay tipos como Guarello que se les admira, entre muchas de sus virtudes, por su gran capacidad de recordar nombres, fechas, lugares y acontecimientos históricos tanto futbolísticos como políticos. Aunque esto último, para algunos, puede ser visto como un defecto. Entonces, Guarello genera una imagen a partir de sus opiniones que provienen en gran parte de su capacidad investigativa y, sobretodo, lo que memoriza a través de ella. Hay personas que les gusta Guarello. Hay otras que lo odian. Algunos lo encuentran bueno y otros lo patean cada vez que pueden. ¿Se podría decir que su memoria es la base de su identidad?

La memoria nos puede hacer ganar millones de pesos en “¿Quién quiere ser millonario?” o te puede hacer ganar una inevitable patada en el traste de tu pareja por olvidar cerrar tu Facebook en su computador.

Juan Margallo, protagonista de Los Versos del Olvido.

El anciano cuidador del cementerio (Juan Margallo) en “Los Versos del Olvido” gana y pierde constantemente por su memoria. En primera instancia, el hombre (Luis Dubó) que llega a consultarle por el lugar donde está enterrada su madre, se hace una “buena” imagen del viejito y su memoria por dos recuerdos: el tata sabe del lugar exacto donde yace su mamita y porque le recordó que fueron compañeros de celda hace años, donde el viejo ayudó a escribir una carta a la prima del hombre indicándole que estaba pronto a salir y que su amor por ella seguía intacto. 

Pero la buena memoria es buena hasta que te recuerdan lo malo. Al llegar al yacimiento de su santa madre, el hombre revienta en cólera cuando el anciano le recuerda el porqué salió antes de la cárcel: ayudaba a los gendarmes a rociar con cal los cadáveres de los fusilados políticos.

De tata colores a viejo de mierda.

Y es que este vejete tiene una memoria extraña: no recuerda nombres, y si le preguntan por fechas, responde con la cantidad de días u horas. Por eso, cuando se encuentra en la morgue con el cuerpo de una joven (luego de que militares asaltaran el recinto rompiendo y desalojando todo), decide darle santa sepultura otorgándole una identidad: una memoria.

Porque recordar es importante, para el viejo y para el director Alireza Khatami, porque nos sitúa en un espacio y tiempo donde la justicia se hace a través de nuestra memoria. “Olvidar el olvido, es el verdadero olvido” habla el sepulturero (Tomás del Estal), que a través del relato y las tumbas que cava, surge poco a poco hacia la superficie, como si nuestra consciencia ascendiera desde la memoria. Y no lo podemos evitar. Hacerlo, nos puede volver locos. Nos puede perder.

En “Los Versos del Olvido”, perderse es muy fácil. El viejo utilizaba un hilo para recuperar el camino cuando se adentra en los archivos de la morgue. El funcionario (Julio Jung) que timbraba las actas de defunción tenía un Alzheimer que lo hacía perderse entre sus sofocantes relojes. Pero cuando la conciencia es tan grande que no se puede obviar, así como una ballena sobre volando nuestras cabezas, la justicia llega.

Julio Jung.

Esta primera película de Khatami es un acto de memoria en muchos aspectos: hacia un cine poético-rural que poco se ve en la actualidad, tomando como bastones a Tarkovski y Kiarostami. Hacia las injusticias socio-políticas que duelen aquí en Chile, y en la quebrá del ají, como Irán. Y hacia nuestra memoria, que al final de cuentas, cuando salimos de la sala, lo que se olvida y se recuerda, no dice tanto de la película como de nosotros.

Análisis de Los Versos del Olvido por Alejandro Aravena.

Ficha.

Dirigida por: Alireza Khatami.
Guión: Dominique Welinski, René Ballesteros.
Elenco: Juan Margallo, Tomás del Estal, Manuel Morón, Itziar Aizpuru, Amparo Noguera, Julio Jung, Gonzalo Robles, Luis Dubó.

Afiche

losversosdelolvido

Trailer

Por

AleAravena
AleAravenaEditor y director
Publicista porque quería hacer comerciales ya que era lo más cerca a hacer cine, sin estudiarlo y morir de hambre (según su vieja). Se hizo cargo de las ideas y reflexiones que tenía viendo películas y decidió estudiar un diplomado de Teoría y Crítica de Cine. De ahí, todo lo que ha pasado lo tiene aquí, fluyendo.


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