Reseña: Doubles Vies (Non-Fiction) – Bitácora de un explorador

Así como los cables atrás de un computador, los personajes de Doubles Vies se enredan y confunden. Todos son algo y a la vez son otra cosa. Tienen una doble vida, como tú, como yo: la real y la virtual


La primera escena de Doubles Vies (Non-Fiction) presenta al escritor ingresando a la oficina de su editor. Luego de algunas preguntas obvias, comienza una conversación sobre el escenario actual de la editorial, los libros en el mercado frente a la digitalización global. Después de varios pinponeos de opiniones, puntos de vista y discrepancias, el escritor cierra la escena con una frase a su editor, que da la primera luz de la historia y de todos sus personajes: “Eso no suena a ti”.

Léonard (Vincent Macaigne), escritor francés que tuvo, aparentemente, algunos éxitos años atrás, llega donde su editor Alain (Guillaume Canet) para consultarle por la fecha de publicación del manuscrito que le había entregado. Entre la conversación antes descrita y un almuerzo liviano de comida y diálogos, Alain le reafirma algo que pareció no entender después de tanta conversación: no publicará su nuevo libro.

Luego, Léonard aparece en su departamento con el outfit predilecto del bajón y la frustración: en pijama y con una taza de café en la mano. Su novia Valérie (Nora Hamzawi) irrumpe en escena con velocidad y poca atención a la situación de su pareja. Cuando éste le menciona que su editor le rechazó la publicación de su manuscrito, Valérie no demuestra mayor sorpresa. “Y qué quieres que diga, que haga? que llore? Escribe otro” le responde tajante. Aunque sí hay alguien que parece interesarle el texto: Selena (Juliette Binoche), actriz de televisión y esposa de Alain, manifiesta mayor interés en el nuevo texto de Léonard que su marido. ¿Por qué? Puede ser por su ojo literario. También porque con Léonard son amantes desde hace años. Y, entre todo este embrollo tan franchute, Alain se acompaña de Laure (Christa Théret), millenial abandera por las ventajas de los algoritmos e idealista de la multiplataformas. Además de estar con Alain en conversatorios y reuniones, también lo están en la cama.

Así como los cables atrás de un computador, los personajes de Doubles Vies de Olivier Assayas se enredan y confunden. Todos son algo y a la vez son otra cosa. Tienen una doble vida, como tú, como yo: la real y la virtual.

El principal rol que cumplen todas las escenas de conversaciones en esta película es entregarnos una mirada, un paisaje de cómo nos relacionamos en tiempos donde las mismas discusiones que vemos en un bar, una charla, una exposición o con amigos bajando una botella de vino, se dan en la vida digital, sobretodo en redes sociales. En Twitter, Instagram, Facebook (si aún lo usa) se cuestiona, se opina, critica y se funa. Qué es la escena en la librería, con el público interpelando al escritor, sino una explícita funa a nuestros “novelescos escritores nacionales”.

Todos los diálogos que se dan en Doubles Vies son en torno a política, la tecnología, la nostalgia, el miedo al futuro, la crítica al presente y todo con filtros moralistas. O sea: un día cualquiera en Twitter.

Así como algunos tienen una bandera de Chile como avatar, para demostrar su patriotismo-nacionalismos-cualquierismo, los personajes de Assayas se mueven entre la imagen que quieren mostrar y la que tienen los otros de ellos. El chiste de que Selena no es una policía sino una “experta en crisis”, con el remate de la penúltima escena, es esclarecedor.

Ahí es donde está la lectura e incluso la comedia del director francés: los arquetipos que viven en una vida y en la otra. Aunque los neguemos o no los creamos (creemos), hay un avatar que nos representa.

Se está constantemente hablando de la irrupción de la tecnología en el mercado literario. De que así es la vida hoy, de que si no te adaptas, mueres. Los elementos tecnológicos, para los personajes, son más bien un arma, una herramienta que desencadena o los libera. Un mensaje por WhatsApp a Leónard molesta a Valérie, la misma que tiene que salir de su casa después de desconectar sus 3 dispositivos móviles.

En esos momentos de conflicto es cuando los personajes se desnudan, eliminan su avatares para exponer sus verdades. Para amarse o rechazarse. Porque así es como reaccionamos hoy: se es blanco o negro, no hay matices. Si no eres aliado, eres cómplice. Una frase parece levantarse como bandera blanca: “no concordamos en nada, pero nos amamos”.

No sé si Olivier Assayas busca darnos una opinión sobre nosotros, sobre la tecnología y cómo nos relacionamos. Esto parece ser más una bitácora de explorador, un mapa del mundo, nuestro mundo.

Quizás para entender qué es lo que pasa, o más bien, qué es lo que nos pasa.

Reseña de Doubles Vies (Non-Fiction) de Olivier Assayas

Alejandro Aravena
aaravena.ale@gmail.com

Publicista porque quería hacer comerciales ya que era lo más cerca a hacer cine, sin estudiarlo y morir de hambre.

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